
Ginny Weasley, la mala
Febrero 23, 2008Harry Potter se había quedado sólo. Ron había sido asesinado por lord Voldemort para que Harry y Hermione pudieran escapar pero Harry había aparecido sólo en La Madriguera, supuso que ese último Avada Kedavra le había dado a Hermione. Todo era su culpa, ¿Cómo podría explicarle a la familia Weasley que Ron había muerto? Pero tendría que buscar como explicarlo, debido a que el único lugar donde se sentía seguro era ahí en La Madriguera, donde también vivía su amada Ginny.
Harry abrió la puerta, no había nadie en la cocina donde usualmente se encontraba la Señora Weasley. Harry entró a la casa y empezó a subir las escaleras, llegó al cuarto donde hacía poco pertenecía a Ron. Vio la fotografía de él junto a Ron y Hermione y una lágrima empezó a recorrarle la cara. Se la limpió y empezó a sentir un olor, ese olor con el que identificaba a Ginny, sin duda era Lacoste Pink. Al voltear, vio a Ginny. Harry no supo que decir, Ginny se le acercó y lo abrazó.
“Todos han muerto” Le dijo Ginny. “Hace ya varios días que no he visto a nadie y me alegra mucho que estés aquí” le volvió a decir Ginny.
“¿Cómo que todos han muerto?” Preguntó Harry.
Ginny le contó que toda su familia y toda la Orden había salido a emboscar supuestamente a Voldemort debido a un mensaje/patronus que envió Kingsley. Luego apareció en El Profeta, los cuerpos inertes de todos los Weasley y la Orden del Fénix. Todo había sido una trampa.
“¿Estaría Kingsley del lado de Voldemort?” Preguntó Harry.
“No creo, pienso que podía estar siendo controlado por la maldición Imperius” Contestó Ginny.
Harry no sabía que hacer. En La Madriguera sin duda estaba protegido, puesto que los únicos Guardianes de los Secretos serían él y Ginny, y habia suficiente comida como para vivir unos años y lo que más quería Harry en el mundo era vivir junto a su querida pelirroja.
“Harry, creo que deberíamos quedarnos juntos aquí, ya no hay nada que hacer” Dijo Ginny.
“Pienso igual” Dijo Harry.
Y así empezaron Harry y Ginny a vivir juntos. Harry nunca había sido tan feliz, cada mañana al despertar se volteaba y veía a su hermosa pelirroja de ojos verdes a su lado. La cicatriz no le había vuelto a doler y sentía que por fin sería feliz para siempre.
Pero la felicidad era muy utópica.
Una mañana, Harry despertó y cuando volteó a ver a la chica con la que queria pasar el resto de sus días, se encontró solamente unas sábanas revueltas y unas almohadas ya usadas. Harry se asustó y tomó la varita. Empezó a caminar y vio en la sala, a una chica rubia de espaldas.
Harry alzó la varita y preguntó “¿Quién eres y qué has hecho con mi Ginny?” Esa chica de espaldas río, una risa fría que al mismo lord Voldemort hubiese asustado.
La chica empezó a voltear y Harry no pudo creer lo que vio. Era Ginny, podía sentir su olor, la reconocía por sus ojos verdes pero su cabello era diferente.
“Accio Varita de Harry” Gritó la pequeña y hasta ahora chica buena de la familia Weasley.
Harry se encontraba desarmado. “¿Qué haces Ginny?”
“Muhauhauahuahuahuahauaha. No pensé que eras tan tonto e inocente Harry. Todo ha salido como lo planée. Primero le lanzé una maldición Imperius a Kingsley y logré que engañara a toda la Orden y a mi familia. Luego, Hermione apareció antes que tú y la asesiné, así que cuando llegaste, creíste que Voldemort la había asesinado.”
“¿Ginny por qué?”
“¿Cómo que por qué? Porque me cansé de que todo girará en torno a ti. Me cansé de mi familia, me cansé de que no reconocieran mis habilidades, me cansé de que no me dejaran estar en misiones de la Orden del Fénix. Así que me uní a Voldemort, quien si ha apreciado mis talentos y quien te asesinará a continuación.”
Del fondo de la habitación, apareció lord Voldemort. La cicatriz empezó a doler y Harry cayó al suelo gritando.
“Lo has hecho todo muy bien Ginny, sin tí, no hubiese podido tener a Harry para matarlo, sin ti, no hubiese podido asesinar a toda la Orden del Fénix”. Dijo Voldemort
“Gracias mi Señor”. Dijo Ginny
“Y ya que has cumplido tu misión, no veo para que necesitarte. Avada Kedavra”
Y Ginny cayó a los pies de Voldemort. Ginny había muerto pensando que estando del lado de Voldemort, había elegido el camino correcto.
“Y ahora Potter, es hora de que acompañes a tu amada. Puedes haber destruido todos mis horcruxes, pero ahora estás sólo y sin varita.” Dijo Voldemort.
“No está sólo” Una voz que tanto había atormentado a Harry en Hogwarts, ahora estaba diciendo que Harry no estaba sólo. Era Severus Snape.
Continuará.