Mis vacaciones no fueron lo que esperé. Tuve poco tiempo de leer los libros de Herpo, ya que mi familia ganó un premio y en vez de invertirlo y ahorrarlo, prefierieron gastarlo en un viaje a Egipto. Egipto, lleno de magia, bastante magia oscura mas no es la magia oscura que le atraé a mi Señor. Los egipcios amaban morir, dejaban poderosos encantamientos para proteger su lugar de muerte y dar una especie de pago a sus Dioses. Los Dioses no existen y la muerte es solo el mayor deshonor que un Mago puede tener. Herpo y mi señor coincidían en eso, pero Salazar no pensaba lo mismo, eso siempre molestó a mi Señor.
De regreso a casa. No recuerdo que hora era cuando empezaron los gritos. Bajamos corriendo, yo esperaba que fueran los Malfoy asesinando a toda mi familia para llevarme con mi señor. Pues no fue así, mi mamá gritaba ya que mi amado y a lo vez odiado Harry había escapado de casa. Era la oportunidad perfecta, tenía que hallar la forma de comunicarme con algún mortífago para que fueran por Potter. Al parecer, Harry había inflado a su tía y había huído de su casa. No pasaron ni 5 minutos y otra lechuza llegó a casa. Decía que Harry se encontraba ya en el Caldero Chorreante y que estaba bien. Mamá se tranquilizó, siento que a veces ama más a Harry que a sus propios hijos.
Volvimos a dormir, luego me enteré que mi madre se asustó ya que un asesino llamado Sirius Black (al parecer mortífago) había escapado de Azkaban y estaba en búsqueda de Harry.
Mi pasión por Harry es cada vez mayor. Aunque siento odio hacia él, hay algo que me atraé, no se si su belleza o tal vez lo popular que es. Seguramente si fuese la novia de Harry Potter, me haría más conocida en Hogwarts. Hogwarts… Todos me conocen solamente como otra Weasley más. No soy lista, no soy bonita; soy solo una pelirroja chiquita y pobre. Lo que nadie sabe, es que poco a poco estoy aprendiendo magia oscura y me vengaré de todos aquellos que se burlaron de mí o me hicieron sentir sus aires de superioridad (como la creída de Granger). Creo que a la única que no le haría daño es a mi amiga Luna. Oh Luna.



